LA VIRUELA DEL MONO ¿UNA ALERTA NACIONAL?

Bienestar y salud

LA VIRUELA DEL MONO ¿UNA ALERTA NACIONAL?

Aparte de los memes, la viruela del mono se ha convertido en portada de los medios de comunicación de este país. Hoy los medios de comunicación escritos nos anuncian 30 casos confirmados y diez pendientes de confirmación y no falta telediario en ninguna cadena con información sobre los síntomas, mecanismos de contagio, sujetos susceptibles y opiniones de los “supuestos expertos” (cuantos hay en este país) de lo que debemos hacer y saber al respecto.

Como profesional especialista en salud pública con muchos años de experiencia entiendo que una enfermedad infecciosa con 30 casos confirmados pueda ser una ALERTA DE SALUD PUBLICA. También entiendo que se nos haya informado (a los sanitarios) de todas las características clínicas y epidemiológicas de la enfermedad para tener la capacidad de detectarla y actuar según los protocolos establecidos. La razón fundamental de la ALERTA DE SALUD PUBLICA es que es una enfermedad que no se conocía en nuestras latitudes más que por casos importados de África. Con anterioridad a esta alerta, el principal mecanismo de transmisión en humanos ocurría a través de contacto directo (incluyendo el consumo), o indirecto con mamíferos vivos o muertos, principalmente roedores o primates de zonas endémicas. Era excepcional la transmisión de persona a persona. Actualmente el patrón tanto geográfico como epidemiológico ha cambiado y los sanitarios HAN DE ESTAR ALERTA.

Pero a mi juicio esto no justifica en absoluto la alarma que están creando todos los medios de comunicación y que aparte del MIEDO (hemos visto las consecuencias nefastas del miedo en la salud), puede llevar a colapsar unos servicios sanitarios públicos que ya están suficientemente maltrechos.

Algo tenemos que aprender del COVID, porque la alarma social ha desaparecido en cuanto se han dejado de contar los casos (¿hay menos?) y ese número ha dejado de ser la portada de todos los diarios. Alguien ha decretado que ya estamos en la NORMALIDAD y que se acabó lo del COVID (¡basta de tonterías que con el pan no se juega!)

Alguien podría pensar en manipulación política e informativa, pero ¿Quién tiene interés y cuál es el interés de que vivamos asustados? ¿Estamos dispuestos a que nos asusten?

Sin embargo, con la emergencia climática no nos asustan los titulares a pesar de las temperaturas récord de este mes de mayo y la emigración creciente hacia los países desarrollados que provoca. También nos parece normal que Suecia y Finlandia soliciten el ingreso en la OTAN a pesar de ser un paso más en  la escalada bélica que vivimos.

 

MIEDO

Jose Manuel Aranda Regules

Doctor en Medicina. Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria